lunes, 22 de junio de 2009

UNA DE COBOYS


Mi abuelo fue sherif en Amarillo, Texas, durante 32 años.


En el cumplimiento de su deber mi abuelo mató 17 hombres,


26 negros,


14 mexicanos,


9 indios,



una mujer y un niño.



Estos dos últimos murieron en el primer robo con toma de rehénes que se recuerda en todo Amarillo.


EL sangriento final del episodio repercutió en los cincuenta estados y el gobernador de aquel entonces, Bob Sheppard,


recibió la orden de puño y letra del propio FDR para sustituir a mi abuelo de su puesto.


Mi abuelo recibió una gran suma de dinero y siguió cobrando su salario puntualmente hasta el fin de sus días,



mantuvo sus revólveres y su escopeta,


y cada 11 meses recibía un caballo nuevo.


El trato del pueblo para con él no cambió en nada, y su prestigio, se diría, creció.


CONTINUARA

1 comentario:

  1. Buenos cuentos, por favor si tienes tiempo puedes pasarte por mi blog, tambien escribo y recien comienzo...
    http://cuentosrelativos.blogspot.com/

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